Todos tenemos uno cerca. Están por todas partes. Rebaten sin pudor a los profesionales en la materia. Están a la que salta. Saben de música, arte, productos capilares, genética, tiradores de baño, lingüística, retrovisores…:
“El hombre no ha llegado a la luna, tengo pruebas”, “yo sé quién mató a JFK, me lo dijo el amigo del primo del que le depilaba el ojete” o “no tienes ni idea, yo conozco un seguro a todo riesgo por 50 euros”.
CocaCola ha creado un blog que le daría un ataque de fimosis a estos especímenes y lo ha llamado “zerolistillos”, en clara referencia a los que afirman poder diferenciar la CocaCola Zero de la original solo con oler una molécula a 5 kilómetros de distancia.
Aunque… si la Zero sabe igual que la original… ¿por qué no dejan de vender la original?, ¿será porque hay muchos clientes listillos o porque realmente no sabe igual?, ¿me estaré pasando de listo?… #zerolistillos.
¿A alguno le hace falta que diga que este post está patrocinado por CocaCola?






















