

El ladrón se encontró con un policía de gatillo fácil y murió minutos después. Por supuesto que el ladrón pierde todo derecho a ser tratado sin violencia si empuña un arma, pero… ¿era el desenlace más justo?.
En España estaríamos hablando de un policía que pierde su puesto y seguramente entra en prisión, pero esa situación hay que vivirla. ¿Sería suficiente un tiro en la pierna?, ¿eso te aseguraría que él ya no va a disparar?, ¿debe el policía arriesgar su vida para reducirle sin disparar?…