Todos sabemos que en La India las vacas son un animal sagrado. Ello implica que allí ni se les pasa por la cabeza comérselas, y de hecho son tratadas como una más de la familia.
El primer pensamiento que nos aborda suele ser… “ellos se lo pierden” o “bah, tonterías religiosas”…
Bien, pero… ahí va un “autozás”: ¿Acaso no consideramos nosotros en la práctica a los gatos y perros como animales sagrados?















