Al loro con el paisano. Ya puedes ver el vídeo 5 veces seguidas que no te coscas de cómo desvalija si no te lo ponen a cámara lenta:
Saltó a la fama después de desplumar a un agente del Servicio Secreto que escoltaba al expresidente Jimmy Carter.
Su habilidad con las manos y sus técnicas de distracción le hacen infalible.
La broma no gustó al Servicio Secreto y ordenó la detención de Robbins, que pasó la noche en comisaría.
Aquella gesta le confirmó como el mejor carterista del planeta y le convirtió en una leyenda.





McArthur Wheeler, era un hombre buscado por la justicia en varios estados de EEUU por perpetrar robos a mano armada. Para ocultarse de la policía decidió echarse zumo de limón en la cara con el objeto de pasar desapercibido ante las cámaras. Así, Wheeler se armó de valor y realizó su último gran golpe a plena luz del día en un banco de Pittsburgh con la cara descubierta salvo por el líquido con el que se roció la cara.








