
Ser futbolista para una mujer es como que ella tenga las tetas gordas para un hombre… de repente parece como más guapa… cosas de las hormonas.
Momento en el que te apresurarás a coger la cuchara e intentar rescatar el trozo de galleta, porque es cuando empieza la cuenta atrás antes de la desintegración total y la caída del trozo de galleta al fondo de la taza…
Tú y yo sabemos que por mucho que te esfuerces, al final, cuando te bebas la leche, molestos trozos de galleta blandurria tocarán tus labios :D
