
No tiene precio…
Para su mujer es equivalente a que ella ponga la banda sonora de “El Barco” o “CrePúsCulo”. O ella está profundamente enamorada y no espera nada a cambio (lo dudo, es una mujer y siempre esperan algo a cambio), o ese hombre va a comer mierda hasta el día del juicio final para compensarlo.

Extra enviado por FWR: La escasez de recursos agudiza el ingenio. Así reparan un pinchazo en áfrica.