Usamos cookies propias y de terceros para mostrar información personalizada, y por motivos estadísticos. Si continúas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies. OK Más información
Ciclo vital de un Cani/Choni.

Ciclo vital de un Cani/Choni.

  
    

El video Txoni Mierder definitivo…

Si lo ves entero te conviertes

Enviado por xarranz.

  
    

Hola Fino,

a raíz de las juventudes Equis Uve Palito he caído en la cuenta en el sufrimiento de la gente por conocer a Dios. He creído oportuno aportar mi granito de arena a través de un estudio empírico deductivo. Aunque escribo palabras como empírico deductivo, aclaro que no soy virgen XD.

Un saludo, Nogod2k.

Dios es Choni, por Nogod2k (Ilustrado por Fino):

Hasta la primera mitad del siglo XVII a nadie se le había ocurrido pensar que el dios del Gran Diluvio (también reinicio del mundo en modo seguro con funciones acuáticas) pudiera ser maligno. Sí, ¡exacto! El dios que tiene un Ángel de la Muerte a su servicio, el dios que disfrutó hasta el último instante del sufrimiento de Abraham o el que tras liberar Moisés al pueblo israelita, lo castigó con otra media hora más de película y negándole la entrada a la Tierra Prometida, mientras los puteros, ladrones y meretrices tenían asiento en clase preferente. Sí. Ese dios, el Dios cristiano, no podía ser malo, era todo amor y precursor del bondage.

Y fue, sin embargo, en 1641 cuando René Descartes lanzó su famosa Hipótesis del Genio Maligno. Para él, el Genio Maligno- léase Dios Maligno a menos que sea miembro del Tribunal de la Inquisición, es un demiurgo que nos induce a error. Es decir, un Dios que nos hace creer mentiras, como por ejemplo una relación del área del cuadrado con su longitud. En definitiva, un Dios que nos haga sentir estudiantes de BUP, cuando realmente somos de la ESO.


La idea del Genio Maligno (o Cabrón en castellano actual) fue finalmente refutada. Al fin y al cabo, para Descartes, existen ideas innatas y una bondad inherente al rol de Dios. Sin embargo, René, Renata cuando se travestía, abrió la veda a humanizar a Dios: Si existe gente malvada, ¿por qué Dios ha de ser benévolo? Pues somos su imagen y semejanza.

Es en este entorno  cuando hemos de volver a observar a Dios; es decir, a través de su creación, de su reflejo: El hombre. ¿Qué es el ser humano ahora? ¿Qué es lo que puede verse en los jóvenes de forma común y, por ende, como esencia del mismo? ¿Es la simpatía, la curiosidad o acaso el ansia de conocimiento? La respuesta es: No. Son el alcohol, el altavoz en el móvil y los voluptuosos aros dorados como pendientes. Sí, eso es común en el joven actual, es universal, ubicuo y manifiesto. Es, sin duda, la esencia bohemia del ser humano, un reflejo material de Dios. Es por ello que Dios es, definitivamente, choni.

De todos es sabido que para conocer a una persona su vivienda resulta una fuente esclarecedora. En este sentido, hemos de plantearnos la siguiente pregunta: ¿Cómo es la casa de Dios? La casa de Dios, la iglesia, es fuente reveladora de su carácter poligonero: Es recargada, gusta de una fuerte presencia del dorado, ya sea en altares como reliquias o imágenes, posee grandes arcos a lo largo de su estructura, está abierta a todo tipo de gente sin importar su reputación o interés. Es sin duda una reminiscencia de Dios, pero también una imagen actual de una choni, abarrotada de falso oro, recargada en maquillaje, con grandes aros de pendientes, desinhibida o casquivana.

Por ello, no olvide en la próxima misa que Melendi es música sacra y Camela una cántica celestial. Al fin y al cabo, Dios es choni y este mundo es su Bershka.