Menos recursos - mejor resultado.
En el cine de hoy en día sobra tecnología, sobra presupuesto, pero falta talento y originalidad.
La inmersión en la película, los sentimientos que transmitían las escenas, las bandas sonoras… el cine de ciencia-ficción ya no es lo que era, es una máquina de hacer películas vacías clónicas.
Hoy en día cualquiera puede hacer una peli de ciencia-ficción. Funciona así:
- Un argumento. No te molestes en darle muchas vueltas, te vale con la primera puta mierda que se te ocurra.
- Muchos efectos, tantos efectos que nublen tu capacidad crítica sobre el argumento en sí mismo. Es esencial conseguir el típico: “el argumento es flojo, pero los efectos especiales son la polla”.
- Un par de actores famosos. Da igual el papel que hagan, pero hay que poner un par para que sus putas caras salgan en el trailer.
- Un trailer que te destripe la película y salga toooodo lo interesante, TODO.
- Unos actores secundarios lo más tópicos posibles: Tiene que haber un negro que fume puros, un tío con tatuajes, una pareja enamorada…
- Explosiones, muchas explosiones.
- Patriotismo vomitivo.
- Reminiscencias religiosas.
- Gente dando su vida por los demás a la primera de cambio.
- Si hay bichos, asegúrate que hayan dejado huevos al final, para hacer la secuela.
Ya tenemos nuestra película de ciencia-ficción moderna.