Simba, un supergatete vitoriano con 3 patas.

Muy buenas Fino,

Soy de Vitoria como tú, fiel seguidor de tu blog desde hace unos 6 meses y he visto que alguna vez subes aportes de gente que le busca hogar a sus animales o bien en defensa de los mismos. Sé que me tendría que presentar, pero yo prefiero mantenerme en el anonimato ya que hoy no seré yo el protagonista de esta historia.

Hoy te presento a Simba, un pequeño gato de edad desconocida, y te preguntarás: ¿cómo el dueño de un gato no conoce la edad del mismo? pues bien, Simba ha sido un gato callejero, un gato que fue abandonado por sus dueños hará unos pocos años. En una de sus aventuras, un coche le atropelló y perdió una de sus patas (una delantera). Una buena persona decidió llevarle a un veterinario y allí le operaron de urgencia.

Su destino, inevitablemente, iba a ser la protectora de animales. Por una tercera persona, en mi familia nos enteramos de esa trágica noticia y decidimos que teníamos que adoptarle. Hoy, hace 5 meses que está con nosotros. Rebosa de felicidad gatuna y de una salud estupenda. Esta es la historia que quería contarte, una historia de heroísmo por parte del gato, que a pesar de las penurias por las que pasó decidió seguir luchando. Como él muchos animales pasan verdaderas calamidades por culpa del Ser Humano, ese “mono” al que parece que se le ha olvidado que también sigue siendo un animal.

Un saludo y un fuerte abrazo.

PD: Quizás tenía que haber hecho ésto en “aportes” pero no veía el modo de hacerlo por la extensión del mismo y por las fotos que te envío. Y por cierto, soy ateo, no creo en ningún Dios, ésto va, para aquellas personas que dicen que los ateos no hacemos nada por los demás, a parte de lo que pueda hacer o no por los animales, soy voluntario una ONG que ayuda a los más desfavorecidos.

Extra: 10 razones para adoptar un gatete (en este caso negro).