En los 90: Push Pop y Melody Pop

Uno era una barrita dulce que salía metiéndole el dedo por el agujerito (ejem…) y la otra hacía las veces de silbato comestible… Fueron las primeras “golosinas” que costaban 100 pesetas (¡100 PESETAS!) pero debían llevar cocaína o algo por el estilo porque toooodos se morían por uno de esos.