Momento en el que te apresurarás a coger la cuchara e intentar rescatar el trozo de galleta, porque es cuando empieza la cuenta atrás antes de la desintegración total y la caída del trozo de galleta al fondo de la taza…
Tú y yo sabemos que por mucho que te esfuerces, al final, cuando te bebas la leche, molestos trozos de galleta blandurria tocarán tus labios :D
















